Pese a que el intendente debió intimar a las empresas para que garantice la entrega del vuelto, el faltante de monedas continúa perjudicando a los vecinos. Se paga $ 2,75 o $ 3, cuando el costo del boleto es $ 2,70.
Las empresas del servicio de transporte urbano de pasajeros siguen cobrando sobreprecios. La semana pasada, el Concejo pidió al intendente Carlos Mauricio Camau Espínola que haga cumplir las ordenanzas e intime a los empresarios para que garanticen el vuelto. Pero, según pudo constatar La República, el problema persiste y lo que se termina pagando por el boleto es hoy de 2,75 pesos o 3 pesos, mientras que el aumento promovido por Camau fijó una tarifa plana de 2,70 pesos.
El Concejo Deliberante solicitó al intendente que intime a las empresas del transporte urbano a garantizar el vuelto a los usuarios que abonan con monedas. Pese a la urgencia en hacer cumplir la tarifa, el intendente todavía no intervino y los empresarios cobran sobreprecios que oscilan entre los 5 y los 30 centavos. Sin embargo, a los usuarios que les falta 5 centavos para completar el monto actual del boleto, se les prohíbe el viaje, cualquiera sean las circunstancias y la necesidad de su traslado. Las máquinas tampoco reciben las monedas de 2 pesos de circulación nacional.
La resolución, cuyo autor es el concejal Gabriel Romero (FAP), exhorta también a Camau a realizar controles sistemáticos y continuos sobre el transporte público de pasajeros. Usuarios del servicio indicaron que los problemas surgieron con la aplicación del nuevo cuadro tarifario y, a partir del pasado 14 de junio, cuando se comenzó a cobrar 2,70 pesos, el faltante de monedas en las máquinas expendedoras es permanente.
En ese sentido, el interbloque opositor analiza la posibilidad de otras ordenanzas que habiliten nuevos derechos para los usuarios. Para el concejal Romero, la falta de garantías en la entrega del vuelto por parte de las empresas es una violación a las normas y los convenios vigentes. “La tarifa es una, no puede cobrarse por encima de lo normado”, expresó tras la sesión del último jueves.
En tanto, su par Claudio Polich (UCR) calificó la situación de “verdadera estafa” en el marco de un servicio que además es público. “Tienen que dejar de sacarle plata a la gente”, dijo a la prensa.
Por su parte, el concejal José Ramírez Alegre (UCR) consideró que “si no hay vuelto se tendrá que viajar igual” y dejó entrever que trabajan en alguna normativa a partir de cual, el vecino podría viajar hasta con 2,50 pesos.
“Es que los vecinos están cansados que al colocar tres pesos en monedas no obtengan vuelto y a eso se suma que el servicio sigue siendo deplorable”, señaló el concejal. Ese sería uno de los objetivos del interbloque opositor para iniciar el debate tras el receso de invierno –entre otras cuestiones vinculadas al transporte, el tránsito y problemas que hacen a los barrios de la ciudad– atento a que la entrega de vuelto es una obligación y los empresarios deberían prever el faltante de monedas, además de la ley de redondeo que ampara a los usuarios.









