El presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Pedro Apaolaza, le dijo a LPO que “hace 6 meses los productores decidieron no sembrar” el cereal.
“Hay una gran incertidumbre, tendrían que dejar que el mercado fluya como corresponde”, criticó.
La decisión del Gobierno nacional de liberar 6 millones de toneladas de trigo para la exportación no cayó del todo bien en las entidades rurales. Es que si bien consideran que la medida es “buena” aseguran que “llega muy tarde” porque debido a las restricciones, gran parte de los productores ya decidieron volcarse a otros cultivos, lo que disminuirá la cosecha del año que viene.
“Está bien pero tendrían que haberlo hecho antes. Pasaron seis meses desde la última cosecha y los productores se vieron obligados a sembrar menos de la mitad del trigo del año pasado. Estas cosas son las que están provocando no solo una gran incertidumbre sino problemas serios, le dijo a La Política Online el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Pedro Apaolaza.
En ese sentido, señaló que “el gobierno podría haber evitado estas cuestiones haciendo esto antes” aunque insistió con que “no debería haber intervenido el mercado sino dejar que todo fluya como corresponde”.
“Hemos protestado mucho tiempo para que respeten las modalidades del mercado y esto llega tarde, como siempre”, atacó.
Con todo, aseguró que el año próximo “va a haber menos trigo que este año y si siguen llegando tarde van a complicar la economía” aunque no dio presiones acerca del stock de trigo que tienen hoy los productores.
“Puede haber más, puede haber menos que los 6 millones de toneladas pero el tema es que el productor cuando siembra es para vender su cosecha. La cosecha es enero y acá el productor tiene que correr con los riesgos, con los gastos, hasta junio, es un disparate. El gobierno quiere mantener el precio del pan en 2,5 pesos cuando todos sabemos que está por encima de diez pesos”, dijo Apaolaza.
Con todo, señaló que el precio que obtendrá el productor por vender en esta época “sigue siendo bajo, está deprimido”. “Una cosa es no tener nada en efectivo y poder salir de la cosecha vieja aunque lo importante es que el productor no vuelve a cosechar trigo”, finalizó el titular de Carbap.
Por otro lado, presidente de la entidad ruralista Coninagro, Carlos Garetto, celebró también señaló que la medida "tarde" para los productores de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y el norte de Buenos Aires.
"Es importante para las zonas centro y sur de Buenos Aires, que todavía está a tiempo" para la siembra, explicó Garetto, quien no obstante sostuvo: "Bienvenido sea. Que esto se traduzca también en el precio".
"Esto marca un lineamiento para que el productor tenga la tranquilidad de que su producción va a tener mercado, que ese mercado después se pueda reflejar en un precio transparente. El precio es el mayor incentivo para la producción", dijo el dirigente agrario a radio Continental.
Según Garetto, "estos anuncios referidos a la apertura de exportaciones del trigo y del maíz son importantes hacerlos previo a la siembra, para que el productor tome la decisión".
"Hoy toda la zona de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y hasta el norte de Buenos Aires, ya ha tomado la decisión en cuanto al área de siembra del trigo. Es tarde para ellos", opinó.
El dirigente de Coninagro dijo que "es importante que la noticia sea buena, pero también que se dé en el momento justo, oportuno, para que genere el incentivo. Hay una zona cautiva de la producción de trigo: a esos productores hay que darles señales claras".






