El ex ministro de Economía dijo que se llegó a esta situación por “la combinación de la inflación no reconocida y las políticas de parche” que aplica el Gobierno.
El ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, consideró hoy que los argentinos “estamos frente a una economía en falsa escuadra”, en donde “todos los precios y las variables monetarias están desajustados” y que esa situación fue creada por “la combinación de la inflación no reconocida y las políticas de parche” que aplica el Gobierno.
Lavagna -quien fue ministro de Economía de los ex presidentes Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner- sostuvo que hoy en la Argentina “no hay precios relativos racionales” y que el país tiene “menos capacidad de competir”, según una columna en el diario Clarín.
El ex funcionario -quien también fue candidato a Presidente- puntualizó que “hay más pobres y más impuestos regresivos” y que el nivel del “gasto público es insostenible” y está “pésimamente distribuido”.
Lavagna -que también ocupó la Secretaría de Comercio Exterior durante la presidencia de Raúl Alfonsín- señaló que “el valor real del dólar oficial no se corresponde con la productividad del país ni con las condiciones de oferta y demanda, ni con lo que la gente opina que debería valer”.
También sostuvo que “el mínimo no imponible para el pago de ganancias es objetado por parte de la clase media profesional y los sindicatos de sueldos más altos”, mientras que “la asignación universal por hijo para una familia con dos hijos que es hoy de 540 pesos debería estar, para proteger su poder adquisitivo, en 630 pesos”.
En su diagnóstico respecto de los precios relativos de la economía, el ex titular del Palacio de Hacienda comentó que “la nafta no se corresponde mínimamente con la evolución de costos”, en tanto que “las tarifas de transporte han producido la estatización de hecho del sistema, viven del subsidio, las inversiones son nulas y la calidad del servicio, un desastre”.
El ex funcionario realiza un paralelo con la época previa al “Rodrigazo” y destaca, respecto de las decisiones que está adoptando el Gobierno, que “las agujas no se mueven en el sentido opuesto a la marcha del tiempo, de la historia, del futuro”.






